Exploraciones del Spéléo-club de París en 1994: Macizo del Mortillano.
Julio 1994 Sol tórrido en el exterior. Para esta expedición de una semana, hemos proyectado con algunos camaradas del Spéléo-club de París (J.Y. Bigot), J. Leroy, S. Zybrowius y yo mismo) la visita de los grandes cañones del valle de Asón. Cellagua figura pues en buen lugar en estas visitas que podríamos calificar de expediciones científicas.
Se trata más concretamente de observar las formas de los cañones para deducir como han podido formarse.Descubrimos Cellagua por primera vez: sima simpática, pozos muy limpios en 230 metros, una galería con el fondo recorrido por un pequeño curso de agua. La sima nos aparece bastante fácil, pero notamos enseguida los riesgos objetivos ligados a crecidas seguramente súbitas, dada la configuración muy específica de Cellagua que sirve de perdida a un curso de agua que se forma temporalmente en el fondo de la dolina de Llana La Cueva.
Las observaciones científicas serán cortas. Ya que nuestra curiosidad natural, seguramente convertida en leyenda, nos impulsa hacia una galería anexa al río, y rápidamente constatamos que en varios lugares las galerías que recorremos no han sido prospectadas completamente.
En una galería que los dijoneses habían llamado galería de las Marmitas (Es posible leer ese nombre en la topografía de la Société Spéléologique de Bourgogne, topografía que sigue a la expedición de 1968 a Cellagua) las huellas de pasos se evaporan curiosamente delante del primer estrechamiento. Es decir que los primeros exploradores no han insistido; lo que se comprende; pero después nadie a vuelto...Esta primera impresión de "no terminado" nos lleva a mirar más en detalle. Más lejos la galería que llamaremos galería de los Bourguignons -ésta parece no haber tenido nombre-, descubrimos nuevos pasos, aquí también. Esta galería que es de buen tamaño se ensancha a aproximadamente 500 metros del río y conduce a unan primera sala seguida de una segunda. Sylvian Zybrowius realiza en la pared de una de las salas una escalada en libre. Llegado a un balcón dominando el conducto del que venimos, no tarda en desaparecer, y por un buen rato; vuelve chillando: "Venid deprisa, es enorme..., he descubierto una galería enorme..., he recorrido posiblemente 300 metros en un gran tubo. En un sitio una gran estalagmita, una especie de penitente, se endereza curiosamente en medio de la galería."
Durante este tiempo, y porque yo no se mucho que hacer esperando a Sylvain, subo en frente de un cono de derrubios del que la cumbre parece oscura. Llegado a lo alto, una galería se inicia, después continua, allí también. Y, ella es de buen tamaño. Algunos minutos mas tarde, bajando, descubrimos el inicio de un meandro fósil. Recorremos aproximadamente 200 metros corriendo... Aquí todavía, esto continúa... Terreno virgen, a gogo... Y corriente de aire, más o menos por todas partes, en varias direcciones. Evidentemente, hemos llegado a una zona compleja, cruce de galerías, pero totalmente desconocida hasta ahora.En el meandro fósil, nos tomamos el tiempo de mirar una brújula: dirección sur. Mira algo totalmente nuevo, algo que nos puede llevar a lugares diferentes de los conocidos en Garma Ciega.
Así nuestro primer contacto con Cellagua fue rico de enseñanzas. La sima quedaba, evidentemente, muy lejos de estar correctamente prospectada. Esta sima dormitaba, y desde hacia mucho tiempo...1 al 14 de agosto 1994 Para nuestra expedición tradicional de verano nuestros planes son completamente revisados: Cellagua será el objetivo único de la expedición; haremos un vivac, si es necesario.
El 2 de agosto, la sima es equipada. El 3, el meandro sur es explorado por J.Leroy, Ph. Morverand y M.Séclier. Al regreso es descubierto un shunt que vuelve a la galería del Penitente, descubierta por S.Zybrowius en julio.
El 5 de agosto, Ph. Morverand, M. Séclier y S. Zybrowius topografían la galería del Penitente y sus anexos. Por el lado este, llegamos sobre el pozo ya visto por S. Zybrowius. Una muy fuerte corriente de aire llega hasta el pozo pero es difícil de decir por donde se escapa. Al regreso de esta punta, una súbita crecida, ligada a una tormenta de fin de jornada nos sorprende. Prudentemente, renunciamos a remontar los pozos de entrada y pasamos la noche esperando en la galería de los Bourguignons. El lugar será desde ahora llamado el Vivac Forzado. Sin saco, pasamos una muy mala noche.
El 8 de agosto, redescendemos a Cellagua para un vivac. Participantes: Olivier Forgeot, José Leroy, Philippe Morverand. Marc Séclier y Sylvain Zybrowius.
Olivier Forgeot, Philippe Morverand y Sylvain Zybrowius topografían la galería de los Bourguigons desde el Vivac Forzado hasta el río de Cellagua. José Leroy y Marc Séclier continúan la exploración del meandro sur. El meandro es muy seco, recorrido por un viento potente; desciende por pequeños resaltes. Nuestros dos compañeros se detienen después de colocar la cuarta cuerda.
El 9 de agosto, el equipo completo va al Meandro Sur. Marc Séclier y José Leroy parten delante para el equipamiento. Olivier Forgeot, Philippe Morverand y Sylvain Zybrowius topografían detrás. Aproximadamente a un kilometro de su inicio, tropezamos con una zona de hundimiento. Desconcertados un momento por este obstáculo imprevisto, hacemos media vuelta imaginando que nos será imposible de pasar sin escala artificial.
El 10 de agosto, repartimos al pozo Balourd con la esperanza de atravesarlo por un lado u otro. Al final del día, obligado es de constatar que no hemos avanzado. Una cuestión vuelve sin cesar a todos los labios: "Donde se escabulle esta enorme corriente de aire que llega por la galería de los Penitentes ?" Una escalada ha sido realizada sobre una pared con la esperanza de alcanzar una gran llegada de galería; pero la continuación será difícil: desplomada, extraordinariamente resbaladiza y larga de varias decenas de metros. El pozo, llamado Balourd, en honor de su inventor es descendido parcialmente, sobre aproximadamente 35 metros.Al fin de la expedición, hacemos el recuento. Hemos desvelado dos interrogantes mayores: el de la extremidad del meandro Sur y el del Pozo Balourd. Las pistas de Cellagua confirman su interés pero queda la necesidad de entender bien donde hemos puesto los pies.
24 de diciembre 1994 al 1 de enero de 1995 Así la expedición de fin de año se anunciaba bajo los auspicios particularmente favorables! Pero era sin contar con los caprichos del tiempo en este famoso país Cántabro. Había nevado poco tiempo antes de nuestra llegada. En la dolina de Cellagua, las aguas de concentraban y descendían con fuerza en el sumidero; de manera que era imposible descender.
Desde el inicio de la expedición, nuestros planes de batalla eran destruidos; no podíamos descender; a fortiori para estar mucho tiempo y establecer un vivac. Aunque hubiéramos podido descender (lo que no fue nunca el caso), a lo mejor no hubiéramos podido remontar. Cellagua se había transformado en una trampa , una verdadera ratonera.El grueso del equipo había ya girado hacia las grandes galerías secas, y bien conocidas de cueva Fresca en el valle de Asón. Solo, un pequeño equipo que probaba de desobstruir un agujero al borde del camino que conduce a Cellagua, descubre un poco mas lejos un agujero que, a primera vista, parecía más a una madriguera de zorro que a una gran sima.
Los días siguientes, varios equipos del Spéléo-club de París descienden a la sima (ver Grottes & Gouffres nº 135) y constatan su interés. Al final el 29 de diciembre, Marc Séclier alcanza la cota -300 aproximadamente al final de una bella sucesión de pozos en el ramal sudoeste. Renuncia más adelante en un meandro que le parece difícil y estrecho.
El 30 de diciembre, Etienne Hoenraet y Philippe Morverand retoman la exploración, forzando el obstáculo. Continúan el meandro estrecho sobre aproximadamente 900 metros. Se detienen por falta de material en la cabecera de un resalte de 10 metros, en la cota -380.Así esta expedición viene a la vez a perturbar nuestros planes iniciales y a reforzarlos. El descubrimiento de esta nueva sima pone de entrada las siguientes cuestiones: "¿ Cuales son los vínculos entre la sima de Mazo Chico nuevamente descubierta y las galerías reconocidas en verano en Cellagua ?" En un primer análisis el río de Mazo Chico parece sumergirse bajo las galerías fósiles de Cellagua; habrá aproximadamente 80 a 100 metros de diferencia de altitud. Pero puede ser es mayormente una sima totalmente independiente del sistema de Cellagua-Garma Ciega. Ya que en espeleología sabemos que algunas simas de aproximan a algunos metros de otras sin jamás interconectarse con ellas.
Para responder a todas estas cuestiones y continuar las exploraciones, tres nuevas expediciones serán programadas para el año 1995. Mayo: para continuar Mazo Chico; Agosto: para terminar Cellagua y un raid a primeros de noviembre para terminar Mazo Chico, si es necesario.
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