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Gelo en el vivac de -600 m.A pesar del confort que representa una pequeña tienda a estas profundidades, el descanso nunca es igual al exterior. Nos marcamos, como siempre en los vivacs, unos horarios que coincidieran con los habituales día- noche, pero el despertar de la mañana suele ser bastante desagradable, tras comprobar que sigue habiendo la misma humedad, temperatura y que la ropa está igual de mojada que cuando se colgó la noche anterior. |
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